Desaprendiendo con Marco Polo

Caminé durante la noche y al amanecer llegué a Peten. Habiéndome detenido en la isla de los Lagos Amargos, sufrí un ataque de sed. Estaba abrasado y mi garganta reseca. Me dije: “Esto es el sabor de la muerte”. Pero realcé mi ánimo y recompuse mis miembros cuando oí ruido y un mugir de rebaños. Entonces distinguí a unos asiáticos y me reconoció un nómada que allí estaba y que había estado en Egipto”.

Las aventuras de Sinuhé

Este relato se considera la primera crónica de viajes ficcional, pasándose de esta manera a contar de forma narrativa con la intención de transmitir lo que se escribía. Anterior se encuentra la Biografía de Herkhuf, aunque está alejada del carácter literario de Sinuhé. Herkhuf fue uno de los primeros aventureros que decidió salir para explorar, conocer y aprender de nuevos mundos.

Heródoto

Heródoto © Bibliotecas virtuales

Otros le siguieron como Heródoto, que recorrió las principales ciudades egipcias de la Antigüedad de norte a sur del país, o Ibn Battuta, que fue un viajero musulmán no tan reconocido.

Y por supuesto no podemos hablar de los primeros cronistas sin nombrar a Marco Polo que escribió La descripción del mundo, un libro que habla de pueblos, culturas y lugares geográficos y que supuso un antes y un después en el conocimiento del continente asiático, que hasta entonces era prácticamente desconocido para los europeos.

Estos primeros aventureros han sido y son los referentes para muchos a la hora de viajar. Demuestran lo importante que es dejar testimonio de cada desplazamiento que realizamos para enriquecer nuestra experiencia. Son el espejo en el que nos miramos y sus crónicas enriquecen nuestros periplos.

Ruta Marco Polo

Ruta a Asia de Marco Polo © Blog The BookWorm Library

Por eso es tan importante llevar un diario de viaje. A veces es en forma de cuaderno, cámara o grabación, pero todas son igual de válidas. Y la regla de oro: empezar la travesía después de haber dejado nuestros prejuicios a un lado y devorar libros, artículos y documentarnos sobre el destino. Porque para viajar, y esto nunca lo debemos olvidar, tenemos que dejar a un lado nuestra piel para poder meternos en la de los demás. Hay un proverbio que vendría perfecto para esta transformación, y dice así: “Antes de juzgar a una persona, camina durante tres lunas con sus mocasines”. Los primeros días necesitamos adaptarnos y observarlo todo desde un prisma novedoso. Estar abiertos a todas las posibilidades que te da el país, saborear, oler, en definitiva, percibir con los cinco sentidos y dejarse guiar por los ojos del sitio.

Porque quién sabe, quizá algún día alguno de nosotros sea un Marco Polo. Aunque ese no es el objetivo principal de nuestro viaje. La meta es volver a tu hogar siendo una persona más completa y no tener miedo a desaprender convencionalismos adquiridos.   Y para terminar aquí va el último consejo: abre bien los ojos, no debes perderte nada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s